En un contexto marcado por dificultades económicas y debates en torno al financiamiento de la ciencia, Argentina logró un nuevo hito en materia espacial con el lanzamiento del microsatélite Atenea. El proyecto, fruto de años de trabajo conjunto entre organismos estatales y universidades públicas, representa un avance significativo en el desarrollo tecnológico nacional.

El exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus dialogó en las Tres Banderas de Radio La Soberana y destacó que el logro es resultado del esfuerzo sostenido de instituciones como la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, que históricamente ha impulsado la fabricación de satélites propios. En ese sentido, recordó que el país ha desarrollado tanto satélites de observación terrestre, como la serie SAOCOM, como satélites de telecomunicaciones a través de la empresa estatal ARSAT.
El lanzamiento de Atenea se enmarca en la cooperación internacional con la NASA, a partir del acuerdo Artemis firmado en 2023, mediante el cual Argentina se integró a un programa global orientado a la exploración lunar. En ese contexto, el país participó en una convocatoria internacional para el desarrollo de pequeños satélites, en la que el proyecto argentino logró destacarse.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su origen académico, debido a que el desarrollo fue encabezado por la Universidad Nacional de La Plata, con la participación de otras instituciones educativas. Filmus subrayó el rol clave de la universidad pública en la formación de recursos humanos altamente calificados, destacando especialmente la trayectoria de la Facultad de Ingeniería de La Plata en el ámbito aeroespacial.
En este sentido, el exfuncionario puso en valor el papel del Estado en la promoción de la ciencia y la tecnología, y señaló que los avances en la industria espacial suelen tener un impacto directo en el desarrollo económico y productivo. Como ejemplo, mencionó que muchas de las innovaciones tecnológicas actuales tienen su origen en programas estatales, como el histórico impulso a la exploración espacial durante la presidencia de John F. Kennedy en Estados Unidos.
No obstante, Daniel advirtió sobre los riesgos que enfrenta el sistema científico argentino ante recortes presupuestarios. Según indicó, la reducción de fondos y la falta de continuidad en las políticas públicas pueden generar pérdidas difíciles de revertir, especialmente en áreas de alta especialización. También alertó sobre la emigración de científicos e ingenieros, atraídos por oportunidades en el exterior.
Finalmente, destacó que el desarrollo científico-tecnológico no solo fortalece la soberanía nacional, sino que también impulsa la creación de empresas innovadoras y competitivas a nivel global. En ese marco, consideró fundamental sostener una estrategia de largo plazo que articule el sector público con el privado, garantizando la continuidad de proyectos estratégicos para el país.
